Plaza de San Pedro

Plaza de San Pedro

Piazza San Pietro. (Abre el mapa)

Descripción

La Plaza de San Pedro es la gran plaza frente a la basílica, en el borde del centro histórico de Roma, en el Vaticano. Es una obra maestra del barroco: dos brazos de columnas la abrazan, y cada día se reúnen en ella peregrinos de todo el mundo.

El proyecto es de Gian Lorenzo Bernini, que explicaba la columnata como un abrazo «materno» de la Iglesia hacia los católicos, los herejes e incluso los infieles. La plaza tiene dos partes: un trapecio ante la fachada y un gran óvalo, en total 198 metros por 148.

La columnata es un juego de perspectiva: cuatro filas de columnas y pilares dóricos sostienen un entablamento continuo, coronado por estatuas de santos de exactamente la mitad de altura que las de la fachada de la basílica. Las columnas son 284 y, de la primera fila a la cuarta, su diámetro crece un poco para compensar la apertura de la curva.

En el centro se alza el obelisco egipcio, de época romana, y todo el diseño gira a su alrededor. A los lados están las dos fuentes: la del norte fue renovada por Maderno, la del sur la hizo Bernini para que fuera su gemela. Con su posición ocultan además una irregularidad de la columnata.

El trapecio frente a la fachada abre sus alas hacia fuera y hace que la basílica parezca más cercana. Más allá, los brazos de la columnata se unen a los corredores que llevan al pórtico: a un lado el brazo de Carlomagno, al otro el de Constantino, donde está la Scala Regia.

Hasta el siglo XVII aquí solo había un descampado de tierra apisonada. En época romana el valle albergaba el circo de Calígula y la necrópolis donde, según la tradición, fue enterrado san Pedro. Sixto V hizo erigir aquí el obelisco en 1586, pero no estaba alineado con la basílica: aún hoy está desplazado metro y medio hacia el norte.

La fachada de Maderno era baja y ancha, y Bernini, que la llamaba «achaparrada», convirtió los defectos en efectos. La obra duró de 1656 a 1667, bajo Alejandro VII, y partió en dos el barrio del Borgo. El resultado es un teatro: cuando la plaza está llena, la multitud se ve a sí misma.

Aquí el papa imparte la bendición Urbi et Orbi en Pascua y en Navidad, y los domingos a mediodía se asoma desde su estudio para el Ángelus. En Navidad se levanta también un gran árbol, regalo cada año de una región europea distinta, junto con las estatuas de un belén.

Para abrir la vista sobre la basílica, entre 1936 y 1950 se trazó la Via della Conciliazione. La calle borró el antiguo eje de la Via Alessandrina y muchos edificios del Borgo.

Imprescindible
• El obelisco egipcio.
• La columnata.
• Las dos fuentes.
• El brazo de Carlomagno.

¿Sabías que…?
• En la Edad Media se creía que el globo en lo alto del obelisco guardaba las cenizas de Julio César.
• La plaza está en el Vaticano, pero hasta la escalinata de la basílica la vigila la policía italiana.
• La columnata discurre sobre un plano inclinado de forma casi imperceptible.